Los barcos largos de los vikingos —denominados langskip o herskip en nórdico antiguo— eran los típicos buques de guerra estrechos y veloces de la época vikinga, desde el siglo VIII hasta el XI. Estos barcos encarnan, como ningún otro artefacto, la superioridad marítima de los navegantes escandinavos. A diferencia de los barcos mercantes más anchos, de Europa. Su forma estrecha y su casco plano permitían a los vikingos desembarcar tan rápidamente que ni siquiera los exploradores a caballo podían dar la alarma a tiempo.
Esto es lo que te espera en este artículo
- Lo más importante de un vistazo
- Técnicas de construcción y diseño de los barcos largos
- Clasificaciones y tipos de barcos
- Usos: guerra, incursiones y exploración
- Hallazgos arqueológicos famosos
- Réplicas y reconstrucciones modernas
- Comparación: drakkar y knorr
- Conclusión
- Preguntas frecuentes sobre los barcos largos vikingos
Tiempo de lectura: aprox. 7 min.Lo más importante de un vistazo
- Los barcos largos típicos medían entre 20 y 35 metros de eslora, con una relación de eslora a manga de 6:1 o más; esta forma estrecha los convertía en los barcos más rápidos de su época.
- Su escaso calado, de solo 0,8 a 1,0 metros, permitía realizar incursiones en ríos y fiordos, así como travesías en alta mar por el Mar del Norte y el Atlántico.
- A remo, estos barcos alcanzaban velocidades de más de 20 km/h, y en largas distancias, una media de unos 7 nudos.
- Hallazgos arqueológicos como el barco de Gokstad (hacia el año 900 d. C.) y el barco de Oseberg (hacia el año 820 d. C.) siguen marcando nuestro conocimiento sobre su construcción y uso hasta hoy.
- Réplicas modernas como el Havhingsten fra Glendalough cruzaron el Atlántico en 2008 y demostraron la extraordinaria navegabilidad de estas construcciones.
Técnica y construcción de los barcos largos

El método de construcción con clinker
La construcción de un barco de proa era una obra maestra de la artesanía medieval. La construcción se realizaba mediante el denominado método de clinker: las planchas de roble se disponían solapadas y se fijaban con remaches de hierro. Esta técnica confería al casco tanto flexibilidad como resistencia, algo decisivo para la navegación en aguas turbulentas. La quilla constituía la columna vertebral de cada galeón. Las muescas de los mamparos para las planchas se realizaban con tal precisión que los arqueólogos modernos pueden determinar, mediante análisis de anillos de crecimiento (dendrocronología), la fecha exacta de tala de los árboles utilizados.
| Componente | Material | Función |
|---|---|---|
| Quilla | Roble | Recta o ligeramente curvada, estructura básica del barco |
| Tablones | Roble | Remachadas solapadas para garantizar la estanqueidad |
| Mástil | Pino | Pórtico para vela rectangular de hasta 100 m² |
| Timón | Madera | En cada banco para facilitar las maniobras |
| Proa | Roble | A menudo decorada con una cabeza de dragón |
Vela y propulsión
La vela rectangular, de lana o lino, podía alcanzar velocidades de hasta 14 nudos con viento favorable. Pero su verdadera fortaleza residía en la combinación: en caso de calma o para maniobras rápidas, los guerreros recurrían a los remos; dispuestos en filas, permitían una navegación precisa incluso en fiordos estrechos.
Clasificaciones y tipos de barcos
Los vikingos clasificaban sus barcos largos según su tamaño y finalidad. Se pueden distinguir claramente tres tipos principales: .
Karvi
El karvi era el barco largo más pequeño, con capacidad para entre 12 y 30 hombres. Se utilizaba para travesías locales y para explorar la costa, y gracias a su reducida eslora era especialmente maniobrable en aguas poco profundas.
Snekkja
El snekkja era el barco de saqueo más común de las flotas vikingas, equipado con entre 20 y 30 bancos de remos. Constituía el estándar para las incursiones y los viajes marítimos de corta distancia.
Drakkar (barcos dragón)
El drakkar era el buque de guerra más grande y majestuoso de los vikingos, con más de 30 bancos de remos y capacidad para hasta 100 guerreros. Estos barcos estaban reservados a reyes y señores de la guerra importantes y solían llevar en la proa cabezas de dragón de elaborada artesanía. Esta variedad de tipos muestra el sofisticado desarrollo del arte naval vikingo: cada diseño estaba optimizado para requisitos específicos .
Finalidades: guerra, incursiones y exploración
Operaciones militares
Los barcos largos permitieron a los vikingos mantener la supremacía en el mar durante tres siglos. Bajo gobernantes como el rey Canuto el Grande (reino: 1016-1035), que unificó Dinamarca, Noruega, Inglaterra y partes de Suecia, constituyeron la columna vertebral del poderío marítimo escandinavo. Su escaso calado tenía, además, una importancia estratégica: los barcos podían atracar directamente en las playas y ser arrastrados a tierra en cuestión de minutos. El botín se cargaba rápidamente y, antes de que los defensores pudieran reaccionar, los atacantes ya estaban de nuevo en el mar.
Rutas comerciales y exploración
Aunque eran principalmente buques de guerra, los langskip también se utilizaban para otros fines:
- Viajes de exploración: desde Islandia, pasando por Groenlandia, hasta América del Norte (Vinland)
- Transporte: rápido traslado de tropas y armas
- Diplomacia: viajes de representación a otros reyes
La capacidad de operar tanto en alta mar como en ríos y fiordos convirtió al drakkar en el tipo de barco más versátil de la Alta Edad Media.
Hallazgos arqueológicos famosos

El barco de Gokstad (hacia el año 900 d. C.)
Hallado en 1880 en Noruega, el barco de Gokstad es uno de los hallazgos vikingos mejor conservados de todos los tiempos. Sus dimensiones principales:
- Eslora total: 23,2 metros
- Longitud de la quilla: 20,6 metros
- Manga en el centro del barco: 5,2 metros
- Puestos de remo: 32
- Calado: unos 0,8 metros
Las planchas de roble se dataron mediante dendrocronología en el año 895 d. C. El barco muestra la forma clásica de un barco de alta mar.

El barco de Oseberg (hacia el año 820 d. C.)
El barco de Oseberg, descubierto en 1904 en Noruega, mide 21,5 metros de eslora. Sirvió como lugar de enterramiento para dos mujeres de alto rango y contenía ajuares funerarios excepcionalmente ricos, desde tejidos hasta postes con cabezas de animales talladas artísticamente.
Los barcos de Skuldelev, cerca de Roskilde
En el fiordo de Roskilde, en Dinamarca, se recuperaron cinco barcos del siglo XI que habían sido hundidos como bloqueo. Los hallazgos abarcan diversos tipos de embarcaciones, desde barcos costeros hasta drakkars de alta mar:
- Roskilde 6: con 35 metros, según los datos actuales de la investigación, el barco vikingo más largo encontrado hasta la fecha
- Un barco de roble irlandés, datado en 1060, procedía originalmente de Dublín
Estos hallazgos constituyen hoy en día el núcleo del Museo de Barcos Vikingos de Roskilde y aportan valiosos conocimientos para la investigación de la época vikinga.
Réplicas y reconstrucciones modernas
El Havhingsten fra Glendalough
La réplica más famosa es el Havhingsten fra Glendalough (en español: El semental del mar de Glendalough) – una réplica de 30 metros de eslora de un barco largo irlandés de 1042:
- Remos: 60
- Ancho: casi 4 metros
- Tripulación: unos 60 remeros y marineros
En 2008, este barco cruzó el Atlántico en 27 días, recorriendo unos 4.800 kilómetros. El viaje demostró de manera impresionante la extraordinaria navegabilidad del diseño original: se alcanzaron velocidades máximas de más de 20 km/h a remo, y el barco superó fuertes tormentas en el mar del Norte.
Otras réplicas
El Helge Ask y otras reconstrucciones han demostrado en la práctica que los barcos largos podían alcanzar sin problemas incluso a buques mercantes cargados como el Knorr. La superioridad en velocidad era una de las principales ventajas tácticas de estos barcos.
Comparación: drakkar y Knorr
| Característica | Nave vikinga | Knorr |
|---|---|---|
| Eslora | 20–35 m | 15–20 m |
| Forma | Estrecho (6:1 o más) | Casco más ancho y profundo |
| Calado | 0,8–1,0 m | Mayor |
| Finalidad principal | Guerra, incursiones | Comercio, transporte de mercancías |
| Velocidad | Hasta 14 nudos a vela | Más lento |
| Capacidad de carga | Limitada | Mayor |
Mientras que el barco largo estaba optimizado para la velocidad y la maniobrabilidad, el knorr ofrecía más estabilidad en alta mar y espacio para la carga. Ambos tipos de barco se complementaban de manera ideal en el mundo de los vikingos.
Conclusión
Los barcos largos vikingos siguen siendo uno de los testimonios más impresionantes de la ingeniería medieval. Su combinación de velocidad, poco calado y navegabilidad permitió a los vikingos operar desde las islas del Atlántico Norte hasta las costas del Mediterráneo. Las réplicas modernas y los hallazgos arqueológicos en museos como el Museo de Barcos Vikingos de Oslo y el Vikingeskibsmuseet de Roskilde invitan a descubrir de cerca estas obras maestras de la navegación.
Preguntas frecuentes sobre los barcos largos vikingos
¿Cuántos vikingos cabían en un barco largo?
Dependiendo del tamaño y el tipo, la tripulación variaba considerablemente. Un karvi transportaba entre 12 y 30 hombres, mientras que los grandes drakkars podían transportar hasta 100 guerreros. El barco de Gokstad, con sus 32 puestos de remo, ofrecía espacio para unas 70 personas, incluyendo los relevos para los remeros.
¿Por qué los barcos largos tenían cabezas de dragón en la proa?
Las cabezas de dragón tenían varios propósitos: intimidar a los enemigos, ahuyentar a los espíritus malignos y demostrar el estatus del propietario del barco. Según las antiguas leyes nórdicas, las cabezas debían retirarse al entrar en el puerto propio para no asustar a los espíritus de la tierra.
¿Podían volcar los barcos largos en alta mar durante una tormenta?
A pesar de su forma estrecha, los barcos largos eran sorprendentemente estables. La construcción flexible con clinker permitía que el casco se adaptara a las olas en lugar de romperse. No obstante, las tormentas fuertes eran peligrosas: en condiciones meteorológicas extremas, incluso los vikingos experimentados preferían quedarse en el puerto o buscar refugio en tierra.
¿Cuánto tiempo duraba la construcción de un barco largo?
La construcción de un barco vikingo de tamaño medio duraba entre uno y dos años con un equipo experimentado. Todo —desde la tala de los robles hasta el secado de la madera y el montaje final— requería conocimientos especializados y destreza artesanal. Los grandes drakkars destinados a un rey podían llevar aún más tiempo.
¿Dónde se pueden ver hoy en día barcos vikingos originales?
Las colecciones más importantes se encuentran en Escandinavia. El Museo de Barcos Vikingos de Oslo exhibe los barcos de Gokstad y Oseberg. El Vikingeskibsmuseet de Roskilde presenta los hallazgos de Skuldelev, así como réplicas, y ofrece demostraciones prácticas.








