Peines medievales
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Los peines en la Edad Media: un objeto cotidiano con historia

Los peines se encuentran entre los utensilios de aseo más antiguos que conoce la humanidad. El peine más antiguo del que se tiene constancia arqueológica procede de la antigua Persia y data aproximadamente del año 5000 a. C., por lo que los peines acompañan a la humanidad desde el Neolítico. También en la Edad Media, un peine era mucho más que un objeto doméstico: se situaba en la encrucijada entre la higiene, el estatus social y la destreza artesanal.
Contrariamente al persistente cliché de la «oscura y sucia Edad Media», el cuidado personal era un bien muy preciado para las personas de aquella época. Un cabello bien cuidado y una barba bien peinada eran signos de prosperidad y reconocimiento social, ya fuera entre los campesinos, los comerciantes o en la corte. De ello dan testimonio no solo los peines, sino también los utensilios de higiene, como las cucharas para los oídos y las pinzas, que aparecen con frecuencia en las excavaciones.
Entre los yacimientos más importantes de peines medievales se encuentran Haithabu (Schleswig), Gotland, los asentamientos anglosajones en Inglaterra y las tumbas eslavas en Europa Central y Oriental. Estos hallazgos sirven de base para las réplicas actuales y muestran lo extendido que estaba el uso del peine en todas las clases sociales.
Comparación de materiales: madera, hueso, cuerno y bronce
¿Qué es realmente un peine de hueso? El término se refiere a un peine fabricado con material animal —es decir, hueso, cuerno o marfil—, no solo hueso en el sentido estricto. ¿Qué es un peine de hueso? En sentido estricto, un peine fabricado con hueso de animal, a menudo de vaca o caballo, con una superficie característicamente lisa.
| Material | Idoneidad | Características |
|---|---|---|
| Hueso / Cuerno | Histórico | Superficie lisa, ideal para grabados; a menudo de varias capas, unidas con remaches de bronce en forma de peine de tres capas; muy extendido entre los vikingos, los anglosajones y los eslavos |
| Madera | Histórico | Fácil de conseguir, fácil de tallar; se han documentado ejemplos de boj y abeto; económico de fabricar, por lo que era un artículo de uso cotidiano; réplicas basadas en hallazgos concretos de museos |
| Cuerno | Histórico | Debe calentarse y moldearse; superficie suave y lisa; fabricación más laboriosa que la de la madera; no daña el cabello |
| Bronce | Histórico | Fundido, más bien símbolo de estatus o accesorio de joyería; se lleva como colgante en el traje tradicional o en el cinturón; documentado desde la época vikinga y de las migraciones |
| Hueso + cuero | LARP | Peine de hueso con funda de cuero — protege los dientes, ideal para recreaciones en campamentos y transporte; práctico para el uso diario |
Épocas y tipos: desde la Alta Edad Media hasta la Baja Edad Media
Alta Edad Media
Peines sencillos de una sola pieza, de hueso o madera, con escasa ornamentación. El peine de madera, réplica de los siglos VI-VII, se basa en hallazgos como la pieza expuesta en el Museo Británico de Londres. Funcional y sencillo: ideal para representaciones germánicas y de la Alta Edad Media.
Vikingos y Alta Edad Media
Predominan los peines de tres capas de hueso con adornos geométricos y remaches de hierro. La gama incluye réplicas basadas en hallazgos de Gotland (siglos XI-XII) y excavaciones danesas (siglos XI-XIV). Los colgantes de peine de bronce, como parte del atuendo femenino, completan el conjunto.
Edad Media tardía
Peinados de madera elaborados, en parte de doble cara con púas finas y gruesas: en la gama se encuentra disponible una réplica basada en modelos daneses del siglo XIV. Para las clases más acomodadas se añadieron trabajos en marfil. El peine medieval con motivo de pareja de enamorados en bronce data de 1325 y es más una joya que un utensilio de aseo.
Réplicas para recreaciones históricas y LARP: en qué debes fijarte
Una buena réplica se reconoce porque se basa en un hallazgo arqueológico concreto. Nombres de productos como «Réplica de Gotland, siglos XI-XII» o «basada en un hallazgo de Dinamarca, siglo XIV» son indicio de que en su desarrollo se han tenido en cuenta fuentes históricas, y no se trata solo de una mezcla de estilos aproximada. Lugares de hallazgo como Gotland, Haithabu, las excavaciones danesas o el Museo Británico de Londres son puntos de referencia fiables.
En cuanto al material, el hueso auténtico tiene una textura característica, ligeramente irregular, y está hecho a mano; esto se aprecia a la vista y al tacto. Las variantes de hueso fabricadas industrialmente son más uniformes y, por lo general, más económicas. Ambas tienen su lugar justificado: quien busque una representación fiel al detalle, optará por la pieza hecha a mano; para el LARP y los primeros pasos en la recreación histórica, la variante más económica es totalmente suficiente.
Importante: los peines medievales son realmente funcionales; no son meros objetos decorativos, sino que sirven perfectamente para el cabello y la barba. Una funda de cuero protege las púas durante el transporte y forma parte de la representación auténtica del campamento. Combinados con cubiertos de higiene, alfileres de cabeza y horquillas, así como adornos para el cabello y cuentas para la barba, se obtiene un kit de aseo completo para el campamento medieval.
La gama adecuada: peines según nivel de precio y exigencia
El peine germánico para barba de hueso (~11 €) y los peines sencillos de hueso (~12–13 €) son ideales para iniciarse en la recreación histórica o para el LARP. Los peines vikingos de hueso hechos a mano en este rango de precios son realmente funcionales y estilísticamente correctos para los siglos IX-XI.
Réplicas de peines de madera basadas en hallazgos concretos (Gotland, siglos XI-XII, ~16 €) y peines medievales de hueso de 10 cm y 15 cm (~15–17 €) para una representación más detallada. El colgante de peine vikingo de bronce (~15 €) también entra en esta categoría, como accesorio de joyería en lugar de utensilio de aseo.
Réplicas detalladas de peines de madera basadas en modelos daneses del siglo XIV (~20 €), el peine medieval con pareja de enamorados en bronce (~18 €, datado en 1325) y el peine de hueso con funda de cuero (~25 €) para representaciones históricas exigentes. El peine con funda de cuero es especialmente recomendable para representaciones de campamentos, en las que se transporta y se muestra el equipamiento.
Peines vikingos: el cuidado como parte de la cultura
Los vikingos están bien documentados arqueológicamente por su esmero en el cuidado personal: se han encontrado peines en casi todas las tumbas vikingas, lo que pone de manifiesto su importancia. Característico de la época vikinga es el peine de hueso de tres capas: varias capas de hueso forman un lomo reforzado, que se mantiene unido con remaches de hierro o bronce. Esta forma de construcción era robusta, se podía decorar fácilmente y ofrecía un agarre seguro.
Los hallazgos de Haithabu, Vendel y los asentamientos vikingos irlandeses sitúan su periodo de mayor difusión entre los siglos IX y XI. Los peines se llevaban en el cinturón, tanto como herramienta práctica como símbolo visible de estatus. Además del peine para el cabello, también se han documentado peines para la barba más pequeños y de púas finas: el cuidado de la barba no era una cuestión secundaria para los hombres vikingos.
Los peines de bronce se fundían y servían menos para el cuidado que para la representación. Los adornos para la barba y el cabello vikingos de la gama completan esta tradición: los colgantes de bronce, las cuentas para la barba y los colgantes para peines van de la mano.
El peine medieval como parte de tu look general

Un peine por sí solo no constituye un juego completo de utensilios de higiene. En la época vikinga y en la Alta Edad Media, los utensilios de aseo se solían llevar juntos en el cinturón: la cuchara para los oídos, las pinzas, el cuchillo y el peine formaban un conjunto que era tanto funcional como representativo. Quien desee completar su atuendo vikingo o su vestimenta germánica encontrará en la gama todos los componentes para un juego de aseo armonioso.
El colgante de peine vikingo de bronce se puede fijar directamente al traje tradicional o al cinturón vikingo, por lo que es a la vez una joya y una herramienta. Para representaciones de la Alta Edad Media y la Baja Edad Media, las réplicas de peines de madera son más adecuadas: en este caso, el peine se guarda en un bolsillo o en una riñonera, en lugar de llevarse a la vista.
Como complemento al peine, merece la pena echar un vistazo a las agujas de pelo y las horquillas para peinados artísticos, así como a los adornos de pelo medievales y las cuentas para la barba; en conjunto, forman un conjunto de accesorios de aseo lleno de detalles que llama la atención de inmediato en los mercados y en las representaciones.
Tanto si estás planeando tu primer mercado medieval como si quieres completar un traje de recreación fiel al detalle, con el peine adecuado en tu cinturón te faltará una pieza decisiva de la cultura cotidiana. Echa un vistazo a la gama y encuentra la réplica adecuada para tu época y tus necesidades.
Preguntas frecuentes
Un peine de hueso es un peine fabricado con material animal —más concretamente, hueso, cuerno o marfil—. El término «Bein» es la antigua denominación alemana para hueso y no se refiere solo al hueso en sentido estricto, sino a todos los materiales animales duros de este tipo. Los peines de hueso estaban muy extendidos en la Alta Edad Media y en la época vikinga, como lo demuestran numerosos hallazgos arqueológicos.
En esencia, ambos términos se refieren a lo mismo: un peine fabricado con material animal duro. «Peine de hueso» es el término más moderno y de comprensión inmediata, mientras que «peine de hueso» es la denominación históricamente correcta. En la literatura especializada se utiliza con mayor frecuencia «peine de hueso», ya que también incluye la cornamenta y el marfil, materiales que, en sentido estricto, no son «huesos», pero que tradicionalmente pertenecen a la misma categoría artesanal.
Sí, los peines eran un objeto cotidiano muy extendido en la Edad Media, utilizado en todas las clases sociales. Los hallazgos arqueológicos de Haithabu, Gotland y los asentamientos anglosajones y eslavos atestiguan su difusión desde el siglo VI hasta el XV. La higiene y una apariencia cuidada se consideraban en la Edad Media signos de prosperidad y estatus social; por lo tanto, los peines eran todo menos artículos de lujo.
Un peine de tres capas es una forma específica del peine de hueso medieval, en la que varias capas de hueso forman un lomo reforzado, sujeto con remaches de hierro o bronce. Esta construcción hacía que el peine fuera más estable y duradero. Los peines de tres capas son típicos de la época vikinga y de la Alta Edad Media, y proceden de hallazgos de los siglos IX al XII.
Depende del uso que se le vaya a dar. El hueso y el hueso de vaca son los materiales con mayor documentación histórica y ofrecen un aspecto auténtico con una textura característica, ideal para representaciones de recreación histórica. Los peines de madera son más ligeros, más económicos y cuentan con una buena documentación para la Alta y la Baja Edad Media. Los peines de cuerno tienen una superficie suave y cuidan especialmente bien el cabello. Para el LARP y los primeros intentos de representación, los peines de hueso fabricados industrialmente son más que suficientes.








